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12 Mitos y realidades sobre el acné

El acné es una de las enfermedades más frecuentes en la piel de chicos y grandes. Actualmente sigue habiendo muchos mitos sobre esta enfermedad y es a mí, como especialista en el tema, que me toca desmentirlos. A continuación vamos a enlistar 12 mitos y realidades sobre esta enfermedad.

1.- “El acné es algo normal, debes dejar que pase”

MITO: El acné no es normal, ES UNA ENFERMEDAD DE LA PIEL, por lo tanto, debe ser tratada.

2.- “Si lavas tu cara varias veces al día, eso evitara que aparezca acné”

MITO: Lavar tu cara varias veces al día estimula la producción de más grasa, favoreciendo la aparición de acné. Tampoco es recomendable utilizar exfoliantes diariamente, así como la realización de faciales cosméticos. Se recomienda lavar la cara solo dos veces al día, con un jabón suave, sin perfume y formulado para piel grasa, utilizando solo tus manos y enjuagar con agua tibia.

3.- “A algunas personas no les funciona el tratamiento para el acné”

MITO: Actualmene existe tratamiento para todos los tipos de acné. Si en tu caso no has visto buenos resultados con tu tratamiento, te recomiendo que acudas con un dermatólogo para que te ayude a encontrar la mejor opción para tu caso.

4.- “Tratar el acné desde su inicio puede prevenir que tu problema empeore”

REALIDAD: Cuanto más temprano inicies un tratamiento, tienes menos riesgo de que las lesiones se inflamen o se formen quistes y cicatrices permanentes.

5.- “Cambiar sabanas y fundas de almohadas al menos una vez a la semana ayuda a evitar que aparezcan nuevos brotes de acné”

REALIDAD: Cambiar por lo menos una vez a la semana la ropa de cama nos ayuda a eliminar las células muertas y bacterias que se desprenden de nuestra piel, evitando que estén nuevamente en contacto con nuestra nuestra piel.

6.- “El uso de maquillaje hace que tu acné empeore”

MITO: Actualmente existen maquillajes para piel con tendencia al acné, que no obstruyen los poros. Por esto es recomendable que, al buscar un maquillaje, obtengas uno que sea libre de grasa (oil free) o no comedogénico. Al usar brochas o esponjas para maquillarte es necesario lavarlas o sustituirlas una vez a la semana.

7.-“Si ya controlé mi problema de acné, ¿Es necesario continuar con un tratamiento de mantenimiento?”

REALIDAD: Es importante recordar que el acné es una enfermedad crónica y al momento de suspender tus cuidados o tratamiento, nuevamente aparecerán lesiones.

8.- “El acné desaparece una vez que paso la adolescencia”

MITO: Es cierto que el acné es mucho más común en la adolescencia, sin embargo, no es garantía que al término de esta etapa el acné desaparezca, de hecho, es bastante común que siga presente durante la juventud incluso en la edad adulta.

9.- “El tratamiento del acné toma tiempo, no existe ningún tratamiento que lo haga desaparecer de la noche a la mañana”

REALIDAD:  El tratamiento para el acné tarda entre cuatro a ocho semanas en mostrar resultados visibles. ¡Hay que ser pacientes y constantes!

10.- “Lo barros o puntos negros aparecen cuando tus poros se obstruyen con mugre”

MITO: La apariencia negra de los barros o puntos negros es por la mezcla de grasa, células muertas y bacterias que al contacto con el medio ambiente dan ese color oscuro, no es necesario que pellizques, exprimas o laves tu cara más veces al día por este motivo.

11.- “Exprimir o pellizcar los barros y espinillas hacen que desaparezcan más rápido las lesiones de acné”

MITO: Eso solo hará más notorio tu acné y además corres el riesgo de dejar marcas permanentes en tu cara como cicatrices.

12.- “Tener acné no es para tanto”

MITO: El acné es una causa cada vez más frecuente de bullying, baja autoestima, ansiedad y depresión. Un tratamiento oportuno puede evitar a todas ellas.

Estos son los mitos con los que más me he encontrado durante mi experiencia como dermatóloga-pediatra. ¿Tienes alguna otra inquietud o duda que quieras despejar? Déjala en los comentarios y vamos a despejarlos.

¡No es normal tener acné! Es una enfermedad de la piel y debes tratarla

El acné es una de las enfermedades más frecuente de la piel, afecta a la mayor parte de la población, principalmente en la adolescencia y juventud, aunque también es común observarlo en la etapa adulta y en raros casos también en bebés.

Se trata de una enfermedad crónica e inflamatoria del folículo pilo sebáceo (poros), en donde hay una obstrucción del mismo por grasa, células muertas y la colonización por bacterias.

Existen muchos factores que intervienen en la aparición del acné, que van desde los genéticos (papás o abuelos con acné), hormonales, el uso de ciertos cosméticos y medicamentos, entre otros.

El acné se puede manifestar de distintas maneras, desde la simple producción de grasa excesiva por la piel (seborrea), así como con la presencia de comedones (barros), espinillas (lesiones inflamadas) o incluso quistes. Suele localizarse principalmente en la cara, aunque también es común ver lesiones en cuello, escote, pecho y espalda.

La complicación más frecuente del acné es la formación de cicatrices, ya que comúnmente las lesiones son manipuladas (se pellizcan o exprimen) dejando como consecuencia estas marcas residuales que son permanentes.

Es importante saber que el acné es una enfermedad crónica en la cual es necesario recibir tratamiento lo más pronto posible. Conocer las medidas adecuadas para evitar la aparición de brotes, tratar las lesiones que ya están presentes y evitar en lo posible que aparezcan manchas o cicatrices residuales.

Existen muchas opciones de tratamiento para el acné, en muchos casos es suficiente con medidas de higiene adecuadas, en otros casos será necesario utilizar medicamentos tópicos (aplicados directamente en la piel), y en los casos moderados a severos será necesario recurrir a medicamentos como antibióticos o retinoides orales.

Aunque el acné es muy frecuente, no es un proceso normal que hay que dejar pasar, se trata de una enfermedad de la piel y es necesario tratarla lo antes posible para evitar sus complicaciones, así como repercusiones en la calidad de vida de las personas que lo padecen como baja autoestima, ansiedad y depresión.

Aunque existen un sin fin de productos para el tratamiento del acné en el mercado, así como remedios caseros, es necesario que el problema sea valorado por un dermatólogo, ya que nos ayudara a definir cuál es el tratamiento adecuado y más efectivo para cada tipo de acné.

Tips que te ayudaran a mantener un buen control sobre la dermatitis atópica

Una vez que tu hijo tenga el diagnóstico de dermatitis atópica, es muy importante prestar atención a todas las recomendaciones que el dermatólogo te hará en relación al cuidado de la piel que se debe tener en esta enfermedad. 

De inicio resultará un poco confuso, difícil, incluso parecerá imposible, pero te aseguro que con una adecuada asesoría, un buen tratamiento y algunos tips, los brotes de la enfermedad serán más breves y llevaderos.

Humecta su piel por lo menos dos veces al día

Tu dermatólogo te explicará el tipo de humectantes (emolientes) que deberás utilizar, sin embargo, es muy importante la frecuencia en que los apliques. Se recomienda que sean aplicados dos a tres veces al día, incluso cada vez que tu hijo refiera comezón.

Intenta identificar factores desencadenantes que empeoren su problema de la piel

Algunos factores que pueden empeorar la enfermedad son el sudor, el estrés, la obesidad, los jabones, los detergentes y el polvo. Los bebés y niños pueden empeorar al consumir determinados alimentos como huevo, leche de vaca, soya y trigo. Trata de evitar la exposición a los desencadenantes que identifiques y coméntaselos a tu dermatólogo.

Baños cortos

Limita los baños a 10 o 15 minutos. Utiliza agua tibia en lugar de caliente.

Usa jabones suaves

Existen aceites de ducha y sustitutos de jabón sin detergente (syndets) que son muy gentiles al momento de limpiar la piel sensible. Evita jabones perfumados, exfoliantes o esponjas de baño. Seca su piel con una toalla suave a manera de delicados golpecitos sin tallar la piel.

Sé gentil con su piel

Recuerda que una piel sensible debe ser cuidada lo mejor posible.

¡Si tienes dudas o necesitas más orientación sobre cómo cuidar la piel de tu hijo con dermatitis atópica no dudes en agendar una consulta para resolver todas tus preguntas!

¡Mi hijo tiene piel delicada! ¿Por qué?

Anteriormente habíamos hablado sobre los datos que nos hacen sospechar sobre una piel delicada. Sin embargo, existen muchas enfermedades que pueden manifestarse con sensibilidad en la piel.

En esta ocasión hablaremos de la dermatitis atópica ya que es una condición mucho muy frecuente en los niños de la cual poco se conoce sobre sus causas y formas de presentación. 

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel que es muy frecuente en niños, pero puede manifestarse a cualquier edad. Se caracteriza por presentarse en brotes, esto quiere decir que existen periodos en los que los síntomas están presentes y otros en los que no hay datos de enfermedad. Tiene un origen multifactorial, esto quiere decir que son muchos los factores que intervienen en la aparición de esta.

Genética: Se ha demostrado una fuerte asociación entre la dermatitis atópica, el asma y la rinitis alérgica. Si uno de los padres o los dos padece o padeció una de estas enfermedades, existe la probabilidad de que sus hijos padezcan dermatitis atópica. El riesgo aumenta si ambos padres tuvieron todas las enfermedades mencionadas, de manera que la probabilidad de que los hijos hereden dichas enfermedades aumenta.

Clima: Los climas fríos suponen un mayor riesgo de padecer dermatitis atópica, al igual que las ciudades con mucha contaminación.

Género: Las mujeres tienen un riesgo ligeramente mayor que los hombres de padecer dermatitis atópica.

¿Como se si mi hijo tiene dermatitis atópica?

Es muy importante que ante cualquiera de los siguientes signos y síntomas consultes a un dermatólogo para que confirme el diagnóstico de la enfermedad. Ya que existen muchas otras enfermedades de la piel que pueden parecerse a la dermatitis atópica.

  • Piel seca que no se hidrata con humectantes convencionales.
  • Comezón, que incluso no dejar dormir a tu hijo por las noches.
  • Enrojecimiento e inflamación de las áreas donde hay comezón, principalmente en cara (mejillas o parpados), cuello, delante de los codos, atrás de las rodillas,  glúteos.
  • Piel engrosada o agrietada.
  • Antecedente de papá, mamá o hermanos con dermatitis atópica, asma o rinitis alérgica.

No se ha encontrado una cura para la dermatitis atópica. Sin embargo, los tratamientos y las medidas de cuidado personal pueden aliviar los síntomas y prevenir nuevos brotes.

Para confirmar si en realidad tu hijo tiene dermatitis atópica, puedes agendar una consulta haciendo click aquí. Te daremos detalles sobre la enfermedad, te enseñaremos los mejores cuidados que debes tener con su piel, e igualmente te mostraremos cual es el tratamiento más adecuado para su caso.

Señales de que tu hijo puede tener piel delicada

La piel posee una barrera protectora natural la cual evita que las bacterias y algunos agentes nocivos penetren en el cuerpo. Esta barrera protectora también limita la pérdida de agua y previene la deshidratación. Todo lo anterior mantiene la piel sana e hidratada, preservando su elasticidad y su firmeza.

Una piel delicada reacciona más que una piel normal, es decir, es hiperreactiva. Experimenta sensaciones como cosquilleo, ardor y comezón, la mayoría de las veces de manera intermitente. Estas sensaciones de incomodidad a veces también van acompañadas de enrojecimiento de la piel.

Algunos estímulos que pueden desencadenar que la piel sea sensible son:

  • El calor o el frío, así como el viento.
  • Productos cosméticos, jabones, cremas humectantes, perfumes.
  • El agua
  • Cierto tipo de ropa
  • Estrés y emociones
  • Algunos alimentos

Todo lo anterior puede debilitar las defensas naturales de la piel haciendo que se sienta áspera y seca, y que finalmente la piel se inflame.

Algunos signos y síntomas que indican que la piel es delicada son:

  • Comezón
  • Ardor
  • Enrojecimiento o erupciones
  • Descamación
  • Hinchazón
  • Aspereza
  • Tirantez

Estos datos pueden aparecer en la cara, los labios, el cuero cabelludo, las manos, los brazos y las piernas, aunque también pueden manifestarse en cualquier otra parte del cuerpo.

Consulta a tu dermatólogo para que identifique los factores que pueden estar ocasionando sensibilidad en la piel de tu hijo, o agenda una cita con nosotros para realizar un diagnóstico y darte los consejos de cuidado de la piel apropiados según su caso.

Fotoprotección. Prevén a futuro el cancer de piel en los niños.

Entendemos por fotoprotección al conjunto de medidas que podemos utilizar con el fin de proteger a la piel de la agresión producida por la exposición a los rayos solares. Incluye medidas físicas de evitación y el uso de fotoprotectores con el objetivo de prevenir posibles daños de la radiación ultravioleta en la piel.

¿Por qué es importante protegernos del sol?

El sol es la principal fuente de radiación, la cual se manifiesta como rayos UVA UVB y UVC. Los primeros son los responsables del envejecimiento de la piel, mientras que los segundos son los responsables de las quemaduras solares y el cáncer de piel. Los rayos UVC son prácticamente bloqueados por la capa de ozono.

Se calcula que al cumplir 18 años, muchos individuos ya han recibido entre 50% y 80% de la radiación a la que se verán expuestos a lo largo de su vida, de esta manera la exposición a los rayos UV durante la infancia aumenta el riesgo de desarrollar melanoma y cáncer de piel no melanoma en la edad adulta.

¿Cómo me protejo del sol?

Existen dos tipos de fotoprotección, la endógena y le exógena, la primera son los mecanismos que nuestra propia piel desarrolla para protegerse del sol, mientras que la protección exógena puede ser mediante medidas físicas o el uso de fotoprotectores.

Medidas físicas

Se recomienda que los menores de seis meses de edad no se expongan al sol sin medidas físicas, ya que no existe ningún filtro solar aprobado para su uso en esta edad.

Evita exponerte al sol en sus “horas pico” que son entre las 10 am y 4 pm.

Siempre busca “estar en la sombrita”, ya sea en parques donde hay árboles, o sombrillas para protegerte del sol.

Ropa y traje de baño adecuados; la tela oscura y de tejido más cerrado (como la mezclilla) protegen mejor del sol. Existe ropa con protección solar (UPF) así como trajes de baño, los cuales se prefiere que sean de manga larga y cuello altos.

Se recomienda utilizar sombreros de ala ancha o con un mínimo de 7cm que cubran la piel cabelluda, la cara, orejas y cuello, de preferencia que sean de tela cerrada o con UPF.

Utiliza Lentes para el sol que tengan protección solar, los cuales existen para todas las edades.

Filtros solares

Los filtros solares pueden ser físicos (también llamados inorgánicos o pantallas minerales) o químicos (orgánicos). Los primeros actúan dispersando los rayos UV y protegen tanto de los rayos UVA como UVB (amplio espectro). Los segundos dispersan y absorben los rayos solares, principalmente los UVB.

El factor de protección solar (FPS) es la medida más utilizada para evaluar la eficacia de los protectores solares. Sin embargo, es un índice que provee información sobre UVB y no sobre UVA. La FDA (Food and Drug Administration) sugiere que se les denomine de acuerdo con el grado de protección que ofrecen, factor de protección solar bajo (2-15), medio (15-30) alto (30-50) o muy alto (50+).

¿Cuál y como utilizarlos?

En el caso de los niños mayores de seis meses de edad y personas de piel delicada  es recomendable que se utilice un filtro solar físico (inorgánico o pantalla mineral) ya que son menos tóxicos, tienen un efecto protector inmediato y son de amplio espectro (UVA y UBV).

El filtro solar debe aplicarse cada dos horas y con más frecuencia si estas en contacto con agua como en una alberca o playa. Ningún filtro solar tiene un efecto mayor de 50 minutos en contacto con el agua.

Debemos aplicar lo equivalente a dos cucharitas pequeñas para toda la superficie corporal de que no cubre el traje de baño.

Es importante también proteger los labios con bálsamos que también contienen filtro solar.

Poniendo el ejemplo.

La mayoría de las campañas de fotoprotección van dirigidas a los niños porque se ha demostrado que estas prácticas deben comenzar lo más temprano posible para hacerlas un hábito, pues los comportamientos que se adquieren en edad temprana tienden a perdurar toda la vida.

Para lograr disminuir la incidencia de cáncer de piel es necesario promover la fotoprotección entre los padres, pero sobre todo entre los niños, mediante campañas educativas que incrementen el conocimiento de estas medidas y que favorezcan cambios en nuestro comportamiento respecto a la exposición al sol. En esta labor educativa los padres, pediatras y dermatólogos tienen un papel fundamental.

Si tienes alguna duda o comentario, te leo en la sección de abajo. ¡Aprovecha este espacio!

Recomendaciones para el cuidado de la piel del recién nacido

El cuidado de la piel de un recién nacido puede ser confuso y estresante para los padres primerizos. La piel del recién nacido tiene características muy distintas a la de un niño o un adulto, por ejemplo, ésta es más delgada e inmadura en relación a sus funciones como regular la temperatura, mantener la hidratación, protección antimicrobiana, entre muchas otras.

A continuación les dejo unas recomendaciones para su cuidado según las preguntas que más frecuentemente me hacen en el consultorio

¿Cómo, cuándo y dónde bañarlo?

Se recomienda un baño gentil, breve (no más de 10 minutos), en tina adecuada para bebes, donde se pueda mantener el agua a una temperatura lo más similar a la temperatura del bebé. Es suficiente con que el agua cubra la cadera del bebé boca arriba, y que al sumergir su cuerpo en el agua, ésta no suba del cuello y la cabeza. El baño puede ser diario, o tres a cuatro veces por semana siempre y cuando se aseen los pliegues, ombligo y genitales diariamente. Es preferible no utilizar esponjas ni toallas para tallar la piel, así como tampoco juguetes de baño, ya que estos pueden ser una fuente de hongos y bacterias para el recién nacido.

El aseo de la piel debe ser con agua y preferiblemente con sustitutos de jabón (syndets) ya que estos irritan menos la piel, o bien jabones con un pH neutro, ya que los jabones convencionales mantienen un pH más alcalino y pueden alterar la barrera cutánea del recién nacido. Las espumas y burbujas están prohibidas porque pueden resecar mas la piel del recién nacido y causar irritación en ojos y tracto urinario. El baño se recomienda como parte de una rutina de cuidados nocturnos, ya que este puede mejorar el sueño del bebé y el estado de ánimo de los padres.

¿Y el ombligo?

La OMS recomienda que el cordón umbilical se asee de manera convencional como el resto del cuerpo, y se mantenga descubierto y seco la mayor parte del tiempo. En algunos países recomiendan el uso de alcohol o clorhexidina como medida de prevención ante infecciones, sin embargo, el primero tiene poco efecto antiséptico y el segundo prolonga la caída del muñón umbilical.

¿Cómo humecto la piel de un recién nacido?

No todos los recién nacidos requieren que su piel se humecte frecuentemente, es por eso que se recomienda el uso de humectantes una o dos veces al día principalmente si la piel del recién nacido es seca o tiene antecedente de dermatitis atópica en alguno de sus padres o hermanos.

Se recomienda que los productos utilizados en la piel de los recién nacidos sean hipoalergénicos, con la menor cantidad de perfume y conservadores posible, prefiriendo los que vienen en presentación de ungüento y evitando las lociones corporales perfumadas o con alcohol.


Esas son algunas recomendaciones. Si tienes alguna duda particular, ¡te leo en los comentarios!